Calzado de seguridad: ¿cómo elegir?
La función del calzado es proteger los pies; desde esta perspectiva, la seguridad, higiene y salud en el trabajo es una preocupación creciente, bien expresada en los requisitos legales y reglamentarios emitidos, valorando la vida humana en el lugar de trabajo a través de una legislación y normalización específica, y su principal objetivo es garantizar condiciones de trabajo adecuadas, previniendo la ocurrencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, de ahí la necesidad de proteger el pie en determinadas actividades industriales, utilizando equipos de protección individual (EPI).
A nivel europeo, el calzado de seguridad está estandarizado según las normas comunitarias EN 20344, EN 20345, EN 20346 y EN 20447. Estas normas definen las características que debe tener el calzado en función de los requisitos de protección del lugar de trabajo.
Todo calzado de seguridad debe llevar el marcado CE e indicar los niveles de protección. Este marcado lo otorgan laboratorios acreditados y competentes. Por lo tanto, el fabricante debe enviar muestras de su calzado al laboratorio competente para el análisis necesario. Los resultados, junto con un expediente técnico, se presentan para su aprobación por la entidad que otorgará la autorización de producción del artículo y permitirá el marcado CE. Si el calzado no lleva el marcado CE, no se considera calzado de seguridad, ya que no ha pasado por el proceso de certificación.
Por lo tanto, todos los EPI deben cumplir con la normativa comunitaria relativa a su diseño y fabricación en materia de seguridad y salud, ser adecuados a los riesgos que se pretenden prevenir sin aumentarlos por sí mismos y, por último, ser adecuados a las características del usuario. Todos los EPI son de uso personal; por lo tanto, los trabajadores deben disponer del equipo más adecuado para el trabajo que van a realizar. Los equipos de protección individual deben:
- Eficaz (adecuado a los riesgos a proteger);
- Robusto;
- Práctico;
- Conveniente;
- Fácil de limpiar y mantener;
Los materiales utilizados en la fabricación de este equipo y sus propiedades no deben sufrir cambios apreciables debido al uso, la lluvia, el sol, la transpiración ni el polvo. La selección del EPI debe ir precedida de un estudio del lugar de trabajo para evaluar los riesgos a los que está expuesto el trabajador, y es fundamental conocer su propia experiencia.
Las características que deben incorporarse al calzado dependen del análisis de riesgos de los puestos de trabajo, pudiendo variar: por ejemplo, según la norma europea EN ISO 20345, la puntera del calzado
Importancia del calzado de seguridad en el lugar de trabajo
El calzado debe estar diseñado para proteger el pie contra impactos con una energía máxima equivalente a 200 julios (20 kg de masa) al caer desde una altura de 1 metro. La suela puede estar hecha de diferentes materiales, como neopreno o poliuretano, y más recientemente de elastómero de acrilonitrilo, y debe cumplir una serie de requisitos básicos en cuanto a: perfusión total, donde la fuerza debe ser superior a 1100 N, y la resistencia de la suela/caña debe ser superior a 4,0 N/mm. La plantilla debe ser de seguridad con protección antiperfusión, en ocasiones también de acero.
Por lo tanto, las extremidades inferiores deben estar protegidas contra el riesgo de aplastamiento, perforación (con clavos, varillas, etc.), resistencia al contacto con la corriente eléctrica: para el calzado antiestático debe estar entre 100K y 1000K; para el calzado conductor la resistencia eléctrica debe ser inferior a 100K, resistencia térmica y al fuego, resistencia a los productos químicos y aceites, absorción de energía y características antideslizantes.
El calzado de seguridad según la norma EN ISO 20345 especifica los requisitos fundamentales con el marcado "S" y se clasifica en dos tipos: tipo I - de cuero u otro material, excluyendo calzado de caucho o polímero (SB, S1, S2, S3) y tipo II - de caucho o polímero (SB, S4, S5). Su forma puede ser: zapato plano, botín, bota a media rodilla, bota hasta la rodilla y bota hasta el muslo. El marcado SB indica: requisito mínimo de la norma (SB=Safety Basic), puntera de acero o material similar; S1 - igual a SB + propiedad antiestática y capacidad de absorción de energía en el talón; S2 - igual a S1 + impermeabilidad; S3 - igual a S2 + plantilla de acero o equivalente y suela con tacón; S4 - igual a S1 + propiedad antiestática y capacidad de absorción de energía en el talón; S5 - igual a S3 + plantilla de acero o equivalente y suela con tacón.
Estas marcas pueden ir acompañadas de las letras:
A – Calzado antiestático;
E – Absorción de energía durante el salto;
WRU – Impermeable;
P – Plantilla de acero o equivalente;
CI – Aislamiento contra el frío;
HI – Aislamiento térmico;
C – Calzado de conductor;
HRO – Resistencia al calor por contacto
Los trabajadores que operan en ambientes cálidos deben usar botas de cuero o fibra sintética con un revestimiento reflectante (aluminizado);
Los trabajos realizados sobre suelos encharcados o en ambientes húmedos requieren el uso de botas altas de PVC con suela antideslizante;
En trabajos de soldadura, el uso de calzado de seguridad puede no ser suficiente, pudiendo ser necesario también utilizar polainas protectoras.
Al seleccionar calzado de seguridad o calzado de trabajo para su equipo, es fundamental evaluar los riesgos presentes en el entorno laboral y elegir la clase adecuada. Asegúrese de que el calzado cumpla con los estándares requeridos para garantizar la seguridad y comodidad de sus empleados.
¡Elige aquí el mejor calzado de seguridad!