Regreso al trabajo: ¿está su EPI preparado para septiembre?
Septiembre marca el regreso a la rutina para muchas empresas y profesionales. Tras los meses de verano, es también un buen momento para hacer una pausa, revisar los equipos de protección individual (EPI) y asegurarse de que todo esté preparado para los próximos meses de trabajo.
Un EPI en buen estado es esencial para garantizar la protección adecuada del trabajador. Las botas, los cascos, los guantes, las chaquetas u otros equipos deben revisarse periódicamente y sustituirse siempre que presenten signos de desgaste o dejen de cumplir su función.
¿Por qué debe verificar los EPI en septiembre?
El regreso al trabajo tras el periodo de vacaciones es una excelente oportunidad para revisar los equipos utilizados a diario.
Durante los meses anteriores, los EPI pueden haber estado expuestos a calor, humedad, polvo, productos químicos, impactos o un uso intensivo. Incluso cuando el desgaste no es inmediatamente visible, el equipo puede perder algunas de sus características de protección.
Una verificación sencilla permite identificar con antelación los equipos dañados y evitar que un trabajador comience la nueva temporada de trabajo con un EPI inadecuado.
5 puntos a verificar en sus EPI
1. Verifique el estado del equipo
Empiece por una inspección visual.
Busque cortes, desgarros, fisuras, deformaciones, desgaste excesivo o cualquier otro daño que pueda comprometer la protección.
En el caso del calzado de seguridad, por ejemplo, verifique la suela, las costuras, la puntera y el resto de los componentes. En los cascos, compruebe si existen fisuras o signos de deterioro.
2. Confirme la validez y las condiciones de uso
Algunos equipos tienen componentes que deben sustituirse tras un periodo determinado o de acuerdo con las indicaciones del fabricante.
Es importante consultar las instrucciones de uso de cada EPI y respetar los periodos de uso recomendados.
No debe esperar a que el equipo esté visiblemente dañado para proceder a su sustitución.
3. Evalúe la comodidad
La protección y el confort deben ir de la mano.
Un equipo incómodo puede llevar al trabajador a utilizarlo de forma incorrecta o incluso a quitárselo durante la realización de determinadas tareas.
Verifique si la talla sigue siendo adecuada, si el equipo permite libertad de movimientos y si es apropiado para las condiciones de trabajo.
4. Realice una limpieza adecuada
La limpieza y el mantenimiento de los EPI también son importantes para preservar sus características.
Cada equipo debe limpiarse de acuerdo con las recomendaciones del fabricante. No utilice productos ni métodos de limpieza que puedan dañar los materiales.
Tras la limpieza, los equipos deben secarse y almacenarse adecuadamente.
5. Prepárese para el cambio de estación
Septiembre es también el momento adecuado para pensar en las condiciones meteorológicas de los próximos meses.
La llegada del otoño puede traer lluvia, viento, temperaturas más bajas y mayor humedad. Dependiendo de la actividad profesional, podría ser necesario reforzar el equipamiento con chaquetas impermeables, parkas, ropa térmica o calzado adecuado.
El EPI adecuado depende de la actividad profesional
No existe un único EPI adecuado para todos los trabajadores.
La elección debe tener en cuenta los riesgos existentes en cada actividad y entorno de trabajo.
La construcción, la industria, la agricultura, la logística, el mantenimiento o los trabajos en el exterior presentan necesidades diferentes. Por ello, la evaluación de riesgos debe ser la base para la elección de los equipos.
Septiembre es un buen momento para hacer un inventario.
Además de verificar el estado de los equipos individuales, el inicio de una nueva temporada de trabajo puede ser una buena oportunidad para realizar un inventario de las existencias de EPI.
Verifique:
- Qué equipos existen actualmente;
- Cuáles presentan signos de desgaste;
- Qué tamaños son necesarios;
- Qué equipos necesitan ser sustituidos;
- Qué productos serán necesarios para el otoño y el invierno;
- Si hay suficiente stock para todo el equipo.
Esta organización permite anticipar necesidades y evitar situaciones en las que un trabajador se queda sin el equipo adecuado.
La seguridad comienza antes de entrar en el lugar de trabajo.
El EPI es una de las últimas barreras de protección frente a determinados riesgos profesionales. Por ello, su elección, utilización, conservación y sustitución no deben pasar a un segundo plano.
Con la vuelta a la rutina en septiembre, reserve algo de tiempo para revisar los equipos de su equipo y preparar los próximos meses.
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Prepare el equipo. Regrese al trabajo con seguridad.